Primaria presidencial: ¿Identitaria o electoral?

Esta será la disyuntiva que este sábado marcará la discusión política en el pleno del comité central del Partido Socialista de Chile. En un año marcado por las elecciones presidenciales y parlamentarias, se viven horas cruciales respecto a la definición a la que llegará el PS de cara a noviembre.
Por una parte, existe un grupo de militantes de nuestro partido que ve con buenos ojos tener una candidatura propia que permita cohesionar la interna de cara a las primarias de junio y poner en discusión nuestra visión de país a las y los chilenos. Es decir, proyecto identitario que permita participar en una primaria presidencial, donde a priori, ya aparecen de seis a siete candidaturas (Tohá, Winter, Jara, Mulet, Enríquez-Ominami, Mirosevic y eventualmente Undurraga), lo que permite inferir que el objetivo de las fuerzas políticas de centro izquierda es fortalecer su identidad y discurso, que irradie hacia la disputa parlamentaria y no necesariamente, mirar la electividad de cara a noviembre en las presidenciales.
Por otro lado, hay militantes del PS que piensan que el desafío es construir un plataforma amplia que fortalezca un opción competitiva de cara a las presidenciales y que en ese esfuerzo no sería necesario ni imprescindible tener un candidatura propia, sino ser capaces de construir un proyecto político común, que le haga sentido a la ciudadanía y que como socialismo democrático se busque triunfar en las primarias y fortalecer una candidatura de cara a noviembre para derrotar a la derecha y la extrema derecha que se anticipa irá dividida en primera vuelta. Para esto es esencial apuntar a la electividad por sobre los proyectos más identitarios del partido.
Lo que sí está claro, de momento, es que ninguna tesis interna sostendría la posibilidad de tener dos primarias presidenciales (Socialismo Democrático más DC uno y PC-FA otra). Esto a todas luces parece un suicidio político y entregar por completo el próximo gobierno a la derecha más reaccionaria que Chile ha tenido en las últimas décadas y al mismo tiempo poner en riesgo avances sociales como la interrupción del embarazo en tres causales, la Ley Karin, las 40 horas o la recién aprobada reforma de pensiones.
Por todo lo anterior, es necesario que el Comité Central este fin de semana discuta sobre el proyecto político que presentaremos a Chile y que el principal catalizador en esa decisión de cara a noviembre, es construir una alternativa competitiva que pueda proponer a Chile un proyecto de país que genere sintonía con las demandas ciudadanas y pueda evitar una regresión social y democrática como las que presenta la extrema derecha, que a partir de propuestas vacías y una retórica violenta busca acrecentar el debilitamiento de la democracia y el estado de derecho.
