Jara se impone y el programa se abre

El triunfo de Jeannette Jara reitera la lógica en la que ha transitado el país en los últimos años, las chilenas y chilenos votan por las personas, menos lo hacen por programas y menos aún por los partidos políticos.

El triunfo de Jeannette Jara se explica a pesar de los dichos de Daniel Jadue, de Lautaro Carmona y otros líderes del Partido Comunista que fueron un peso y no un ayuda para ella en esta primaria. La candidata tuvo que constantemente desmarcarse de estos dichos y demostrar que su liderazgo es mucho más amplio que las barreras que algunos buscaron imponer a su candidatura. Demostrando una vez más sus capacidades de navegación y negociación, que ya mostró en la gestión de la reforma de pensiones, ley Karin, aumento del sueldo mínimo y otros logros que lideró como Ministra del Trabajo.

A ello, hay que sumar las habilidades blandas muy desarrolladas que posee Jeannette Jara. En particular, un carisma que transformó una candidatura que partió casi como testimonial en una candidatura robusta y de moda. A partir de su simpatía, sencillez, transparencia y siempre disponible al diálogo amplio logró imponerse con una apabullante mayoría en una primaria cuyo principal déficit fue la masividad.

Ahora será tiempo de ampliar equipos, abrir el programa de las primarias en uno más amplio y convocante, uno que represente al mundo progresista y construya la unidad que ponga delante de cualquier otra cosa a Chile.

Hoy la principal amenaza son los retrocesos que representa la derecha y en particular José Antonio Kast, que encarna el populismo y la demagogía facista. Por eso, como hemos dicho de forma sistemática hace varias decenas de meses, la unidad no se pide se construye y hoy lo principal es que el tiempo corre deprisa.